Tutoría y familias
Test de estilos de aprendizaje: modelo en Word
El test de estilos de aprendizaje es un cuestionario breve donde el estudiante marca con qué frecuencia prefiere aprender viendo, escuchando o haciendo. Reúne 24 afirmaciones, una hoja de resultados y sugerencias de estrategias. Es un recurso de autoconocimiento para la hora de tutoría, no una medición psicológica ni una etiqueta para el estudiante.
Word editable · 8 secciones · 5 tablas para completar · Sin registro
Para qué sirve
Sirve para que cada estudiante reflexione sobre cómo estudia y pruebe estrategias nuevas, por ejemplo dibujar esquemas si prefiere lo visual o explicar en voz alta si prefiere lo auditivo. Se aplica en una sesión de tutoría al comenzar el año o antes del primer bimestre de exámenes. Conviene decirlo con claridad a los estudiantes: los estilos son preferencias que cambian según la tarea y la edad, y la evidencia sobre adaptar la enseñanza a un solo estilo es limitada. Por eso el resultado no sirve para agrupar ni para clasificar a nadie.
Vista previa del Word
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Qué partes tiene
- 1
Presentación y límites del test
Explica al estudiante qué mide y qué no mide el cuestionario. Por ejemplo: «Este test muestra cómo prefieres aprender hoy. No dice cuánto sabes ni cómo serás siempre, y no afecta tus notas».
- 2
Indicaciones de aplicación
Reúne las pautas para responder con sinceridad y sin comparar con los compañeros. Por ejemplo, se indica que no hay respuestas buenas ni malas y que se marca lo que ocurre con más frecuencia, no lo que se desearía.
- 3
Cuestionario de 24 afirmaciones
Ocho afirmaciones por estilo, mezcladas para que nadie adivine la columna. Por ejemplo: «Recuerdo mejor lo que veo en un esquema» (visual), «Aprendo más cuando me lo explican en voz alta» (auditivo) y «Entiendo mejor cuando lo practico» (kinestésico).
- 4
Escala de respuesta
Tres opciones con puntaje: casi siempre (3), a veces (2) y casi nunca (1). Cada estilo suma entre 8 y 24 puntos. Por ejemplo, un estudiante que marca casi siempre en seis afirmaciones visuales y a veces en dos obtiene 22 puntos en ese estilo.
- 5
Hoja de resultados
Tabla donde el estudiante suma los puntos de cada estilo con los números de ítem indicados. Por ejemplo, para el estilo visual suma los ítems 1, 4, 7, 10, 13, 16, 19 y 22, y anota el nivel de preferencia: baja, media o alta.
- 6
Interpretación orientativa
Describe qué suele preferir quien puntúa alto en cada estilo y qué estrategias puede probar. Por ejemplo, quien puntúa alto en kinestésico puede convertir una lectura en una dramatización o armar un modelo con material reciclado.
- 7
Plan personal de estrategias
Cada estudiante elige una o dos estrategias para probar durante un mes en un curso concreto y anota cómo le fue. Por ejemplo, hacer un mapa de colores para Ciencia y Tecnología y evaluar si ayudó en la práctica calificada.
- 8
Registro del grupo para el tutor
Concentra cuántos estudiantes puntúan alto en cada estilo, sin nombres. Por ejemplo, si 12 de 30 prefieren lo kinestésico, el tutor incluye más actividades con material concreto en sus sesiones, sin dividir al aula por estilos.
Cómo llenarlo paso a paso
- Lee la presentación con tus estudiantes y aclara que es un recurso de autoconocimiento. Di que no hay respuestas correctas y que el resultado no se califica.
- Imprime una copia por estudiante o proyecta las afirmaciones. En grados menores lee cada afirmación en voz alta y apoya a quienes aún no leen con fluidez.
- Deja unos 20 minutos para responder en silencio. Pide que marquen una sola opción por afirmación.
- Entrega la hoja de resultados y guía la suma de puntos en la pizarra, usando el ejemplo del Word, para que cada estudiante calcule su propio puntaje.
- Conversa en parejas o en grupos mixtos sobre las estrategias de la interpretación orientativa y pide que cada estudiante complete su plan personal.
- Anota en el registro del grupo solo los totales por estilo. Guarda las hojas con el estudiante o devuélvelas, y no las publiques en el aula.
- A las pocas semanas, pregunta qué estrategias probaron y cómo les fue. Ajusta el plan si hace falta.
Errores frecuentes
Presentar el resultado como una etiqueta fija, por ejemplo «tú eres visual».
Las preferencias cambian con la tarea, el curso y la edad. Una etiqueta limita al estudiante y puede hacerle creer que no puede aprender de otra manera. Usa frases como «hoy prefieres» o «puedes probar».
Agrupar a los estudiantes por estilo para enseñarles por separado.
La evidencia sobre ajustar la enseñanza al estilo es limitada. Es mejor que todos reciban explicaciones variadas, con imágenes, palabras y práctica, y que cada uno elija lo que le ayuda a estudiar.
Calificar el test o usarlo para comparar a los estudiantes.
El cuestionario no tiene respuestas correctas. Si se califica, los estudiantes responden lo que creen que el profesor espera y el resultado pierde sentido.
Tratar el puntaje como un diagnóstico psicológico.
Un docente no hace diagnósticos clínicos ni psicológicos. Si un estudiante muestra dificultades persistentes de aprendizaje, coordina con el tutor y con la dirección para la derivación que corresponda.
Preguntas frecuentes
¿Este test tiene validez científica?
No. Es un cuestionario sencillo de elaboración propia, pensado para conversar en tutoría. No reemplaza una evaluación psicopedagógica ni predice el rendimiento. Úsalo como punto de partida para que el estudiante pruebe estrategias y decida cuáles le sirven.
¿Debo planificar mis clases según los estilos que salgan?
No hace falta. La evidencia sobre adaptar la enseñanza a un estilo es limitada. Lo recomendable es presentar los contenidos de varias formas, con esquemas, explicaciones orales y práctica, y dejar que cada estudiante use lo que más le ayude para estudiar.
¿En qué se diferencia del test de inteligencias múltiples?
El de estilos pregunta por la forma de aprender (ver, oír, hacer). El de inteligencias múltiples explora ocho áreas de habilidades e intereses, como la musical o la naturalista. Ambos son de autoconocimiento y pueden aplicarse en sesiones distintas de tutoría.
¿Qué hago si un estudiante no se identifica con ningún estilo?
Es normal. Muchos estudiantes obtienen puntajes parecidos en los tres estilos. Eso indica flexibilidad y no un problema. En ese caso, pídele que elija una estrategia de cualquier estilo y que pruebe cómo le resulta en un curso concreto.
¿Desde qué grado se puede aplicar?
Se recomienda desde 4.º grado de Primaria hasta 5.º de Secundaria. En grados menores el tutor lee las afirmaciones en voz alta y acompaña las respuestas. Si tu UGEL o tu institución usa un instrumento propio, aplica ese.